Fuente "el Gualdrapas" Pedro Abad Cofrade
Con este nombre se conocía la antigua imagen que se veneraba en la iglesia parroquial, y que acabo destrozada contra la balaustrada y consumida por el fuego aquel funesto día del 36. Colocada con altar y dosel en el mismo lugar que hasta hace poco estuvo el nuevo Crucificado y hoy ocupa la imagen y retablo de Santiago, recibía culto, costeado por una familia perabeña que no he logrado averiguar quienes eran, pero supongo que serían de la familia Porras o familiares de ésta. Además de mantener el altar encendido a diario, sufragaban una misa cada 1 de Julio, obligando a la servidumbre y trabajadores a asistir a la misma; el 1 de Julio se celebraba hasta la reforma Vaticana la solemnidad de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, fiesta que después se uniría a la del Corpus, pasando a ser ésta última hoy día la del Cuerpo y Sangre de Ntro Señor Jesucristo. A pesar de ésto, la imagen no se conocía como la del Stmo Cristo de la Sangre, que sería lo normal, sino de Revidiego, un apellido no muy común, pero difundido más allá del Atlántico, y que puede corrsponder al donante de la imagen o la familia que en algún tiempo se ocupara de ella.
La imagen carecía de retablo, sobre el altar un dosel neogótico con colgaduras recogidas, y presuntamente de la primera mitad del s.XVII, del primer barroco, y de rasgos muy parecidos al de Animas cordobés. De tamaño algo mayor que el Cristo de Pedro Abad, era igualmente muy encarnadura muy oscuro, negro en una palabra, y sudario de tela con forma de falda. Hubo quien dijo que el brazo del Cristo, reliquia preciosa de nuestro patrón principal, corrspondía al de éste de Revidiego, pero está demostrado que no es así, y que de esta imagen no queda, desgraciadamente, ni el recuerdo.
Tras la guerra, se quiso recuperar algunas devociones ya antiguas de nuestra parroquía, y así como las capillas del Carmen, Pilar y Santa Ana (ésta retirada después por disgusto de los donantes) volvieron a ser ocupadas en el mismo emplazamiento que tuvieron anteriormente las nuevas imágenes, así se adquirió un Cristo para ser colocado en el lugar que tuvo su culto el de Revidiego. El párroco quiso que en vez de muerto fuese un Cristo de la Agonía o Expiración, para diferenciarlo del Patrono. Adquirido en los talleres de arte religioso La Fortuna de Madrid, llegó al pueblo junto con las imágenes de la Magdalena y Verónica (historia que ya relato en otro apartado), y una andas para procesionarlo, que conservadas en la casa de Juan Mora, hoy sirven para el traslado de la Dolorosa. El dosel se realizó en el pueblo y pintado por Rodrigo Prieto. No ha recibido más culto en sus años que los Via Crucis de VIernes Santo y salidas procesionales con el Calvario, cuando a base de ruegos al párroco, accedió a prestarlo en la década de los 60. Afortunadamente, ahora lo vemos de nuevo en nuestras calles por segundo año, y más esplendoroso que nunca, tras los años que ha permanecido encerrado o maltratado por la hdad del Calvario
Por la información que recogí nunca procesionó, por lo menos en los primeras décadas del siglo pasado, sólo recibía culto en su altar; y respecto a la autoría nada de nada, como tantas imágenes que se perdieron, algunas de gran valor artístico, es el caso de un magnífico S.Antonio barroco que se veneraba en su capilla, hoy del Sagrario con un imponente retablo del mismo estilo, así como la Patrona y su respectivo retablo, entre otras, se desconoce sus autores, aunque sí se sabe los nombres de los creadores de estos dos retablos barrocos y que figuran en un libro editado creo que por la Diputación, como consecuencia de una interesante investigación y señalando éstos como de los mejores retablos de la provincia. Ya los buscaré, pero esto no indica que sean los autores de las imágenes.

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